Interactive Magazine
La venganza del Iniestazo por parte del Chelsea llegó mediante una lección de practicidad que desesperó a la plasticidad del Barça que, si quiere estar el próximo 19 de mayo en la final de Múnich, deberá de remontar el 1-0 con el que salió ayer de Stamford Bridge.
Y que se vayan preparando, porque el decorado que se prevé para dentro de seis días se va a parecer mucho a lo visto ayer en Londres.
Stamford Bridge es un campo donde el Barça se siente muy incómodo y el Chelsea es un rival absolutamente desagradable para los de Guardiola, que se ven obligados a sufrir la condena de Sísifo.
Arrastran una piedra por la ladera de una montaña y cada vez que llegan a la cima, la roca cae por la pendiente y vuelta a empezar. O dicho de otra manera. Ir a Stamford Bridge es darse de cabezazos una y otra vez contra un Muro Azul.
Chelsea se Toma su venganza y Barça debe remontar en ''Casa''
Todos los números del partido Favorecieron al Barcelona, que arrasó en tiros a puerta, en posesión (78-22), en faltas y en disposición. Lo hicieron bien todo menos una cosa. Meterla. El Chelsea supo aprovechar su oportunidad y cumplió así el guión de partido que el día antes había profetizado Fàbregas. Son unos killers, a la mínima que te equivocas, te matan".
Y Drogba les mató en el descuento de la primera parte después de una jugada en la que se equivocó el que nunca se equivoca.
Messi perdió un balón en el centro del campo, Lampard lo abrió a Ramires, quien progresó por su banda y centró para que Drogba, tan gran jugador como sobreactuado comediante, pusiera el 1-0 en el marcador.
El Barça hizo de tripas corazón y siguió erre que erre asaltando la muralla azul. Adriano lo intentó, dispusieron Messi, Xavi y Alves de sendas faltas directas, Alexis siguió igual de empanado de cara a portería y Cech recordó sus tiempos de número uno de las porterías europeas realizando un auténtico paradón a un cabezazo de Puyol.