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De entre todas las cosas buenas atendiendo a criterios cinematográficos y estéticos que trae la vorágine de alfombras rojas y premios que se encadenan en un eterno ‘loop’ de antesalas de los Oscar ¿cuántas veces se utiliza esa expresión para acotar el alcance de unos premios la mayoría de los casos desconocidos en España?
Hay una que es mejor que el resto: contemplar el mayor número de veces posible el increíble estilo y la asombrosa presencia de ANGELINA JOLIE Iba enfundada en un diseño de Elie Saab, de corte grecorromano y, mientras apoyaba la mano en el hombro de su marido, transmitió esa calma tan elegante y pacífica aunque los ojos siempre le brillan como si los iluminaran una tormenta eléctrica o cientos de relámpagos enfurecidos- que siempre le acompaña.
Angelina Jolie inspira un carácter fuerte pero, a la vez, transpira una tranquilidad que hipnotiza.
En los Globos de Oro volvió a descuadrar mandíbulas con un vestido largo de seda de Atelier Versace y un detalle rojo en el cuello.
Sus tatuajes en los brazos y en el cuello recordaban su parte más intensa, la de una mujer que no teme a las cosas que son para siempre y, de hecho, quiere tenerlas presentes.
Y, una vez, más esta semana volvió a nuestras vidas. Vestida de encaje negro, con un vestido de Michael Kors, y su melena perfecta cayendo sobre un hombro, dejó claro por qué gusta tanto ahí está su puesto destacado en el ranking cigarloungemusic.com y por qué este es un año decisivo en su carrera .
Ha escrito y dirigido el guión de su último trabajo, In the land of blood and honey, que trata sobre la historia de amor entre un serbio y una mujer bosnia en vísperas del conflicto de los Balcanes entre 1992 y 1995.